Ignacio Villamil presenta UNO en Córdoba

Ignacio Villamil presenta UNO en Córdoba

El cantante rosarino Ignacio Villamil presenta su primer álbum, titulado Uno, el próximo sábado 28 de octubre en L’ecole Bon Appetit, Ayacucho 333, en la ciudad de Córdoba.

 

Grabado en octubre de 2015 en Rosario, el álbum Uno reúne una serie de standards grabados por el cuarteto rosarino de Ignacio Villamil, con Facundo Canosa en piano y arreglos, Emilio Madeo en contrabajo y Martín Fernández en batería. El disco acaba de ser lanzado este año, lo que permite al artista una mirada a sí mismo hacia atrás, una revisión, una recreación, y le confiere a la música la personalidad de un vino que se añeja en la botella antes de ser descorchado.

Mudado a la provincia de Córdoba hace un tiempo, Ignacio Villamil trabaja de forma persistente en la escena del jazz local. Su presencia no puede obviares y ha empezado a dejar su marca en la fisonomía del jazz que se hace, se produce y se escucha en Córdoba. Es organizador del Festival de Jazz de La Cumbre, que ya ha tenido dos ediciones con la participación de destacadísimos artistas, de primer nivel en el orden nacional.

 

La Nota Azul: – ¿Cómo describirías el disco Uno? ¿Qué propuesta intentás presentar en el disco?

Ignacio Villamil: – El disco es una culminación de una etapa, de un proceso, de un trabajo que veníamos haciendo con este cuarteto con el que grabé en Rosario. Ya veníamos trabajando juntos hace unos años, tocamos bastante seguido, pudimos hacer una mini gira con ese cuarteto, y al volver de viaje, nos propusimos darle una culminación a ese trabajo y queríamos terminarlo en un disco. Ese es el porqué del álbum, al margen de que siempre está bueno poder plasmar en un disco el trabajo que uno está haciendo. Para nosotros fue la oportunidad de poder volcar todo ese recorrido que hicimos como como grupo, todos los toques y ese viaje que fue el disparador final para concluir en el disco. Lo que se intenta presentar en el disco es un poco la esencia de lo que hacía este cuarteto, con el que veníamos trabajando sobre standards, eligiendo bien el repertorio de temas que de alguna forma u otra nos involucraban a todos. Siempre hablo como grupo, porque tocamos bastante tiempo juntos, así que terminó siendo un proyecto colectivo. Al margen de liderar este proyecto, era algo nuestro, algo de los cuatro.

LNA: – ¿Qué sentís como artista al lanzar un primer álbum?

I. V.: – Felicidad. Nos costó mucho; este es un trabajo 100% independiente, desde todo punto de vista: la grabación, la mezcla, el arte de tapa (el dibujo lo hice yo y luego lo terminamos de hacer con la diseñadora que armó todo el arte del disco). Y por eso también llevó su tiempo; el disco se grabó en 2015 y recién este año lo pudimos editar. Se siente esa felicidad que le da a uno cuando puso tanto trabajo y tanto esmero en algo. Tenemos muchas ganas de presentarlo. Ahora cada integrante del cuarteto original ha tomado rumbos diferentes, yo estoy en Córdoba, el pianista (Facundo Canosa) ahora vive en Buenos Aires, así que es un poco difícil proyectar presentaciones con el cuarteto original, pero también ya lo estamos hablando para poder hacerlo por lo menos en Rosario, que fue donde lo grabamos. Así que ahora vamos a presentarlo al disco con estos otros músicos, amigos míos también, con los que vengo trabajando con los que llegué a Córdoba (Agustín Waldheim en piano, Lucas Sánchez en contrabajo y Julián Zanetti en batería). Les pedí si aceptaban tocar la música del disco y se “prendieron fuego”, así que ahí vamos con eso. Estamos ansiosos, con mucha expectativa de ver cómo se recibe el disco y que empiece a girar, a ir de mano en mano, de boca en boca y de oído en oído.

LNA: – ¿Qué sentís que le aporta tu actual etapa en la provincia de Córdoba a esta música grabada en Rosario hace dos años?

I. V.: – Lo que más va a enriquecer a la música es el haber estado compartiendo este proyecto con otros músicos. Esto terminó siendo un proyecto de los cuatro, de este cuarteto rosarino, entonces ya tenía una impronta porque cada integrante le daba su esencia. Entonces creo que ahora va a pasar lo mismo; son otros chicos los que tocan, que vienen con otras influencias y otras formas de tocar. Están súper insertados en la escena de Córdoba, donde hay músicos de todos los colores, y eso también después se escucha en la música. Además, hubo algunos años de más madurez musical y creo que eso también se va a volcar a la interpretación de este disco el sábado.

LNA: – Tu actividad es muy intensa; Uno está grabado con plantel rosarino; ¿tenés proyectos para tu actual plantel cordobés?

I. V.: – Yo acá en Córdoba me sumergí en algunos proyectos que están abordados desde el vamos como proyectos de grupo, de banda. Es lo que hago con Agustín (Waldheim) y Lucas (Sánchez). Todavía no he pensado en reflotar lo que sería “mi” cuarteto y esta misma impronta que yo manejaba en Rosario. Pero con esto del disco y la presentación, ya estoy pensando a futuro cómo me gustaría moverme con este nuevo cuarteto, ver hacia dónde lo podemos llevar. Estamos juntos en muchos proyectos. Tenemos un proyecto que se llama Moun, que es de arreglos de música de rock nacional; y después trabajamos mucho en trío. Pero con el Ignacio Villamil Cuarteto estaría despegando ahora con esta presentación del disco. Y sí, la verdad es que yo ahora empecé a tener una proyección de cómo me gustaría empezar a trabajar con ellos y, por qué no, pensar en un segundo disco con este grupo. Con ellos ya vengo trabajando hace algunos años desde que llegué a Córdoba, y se puede pensar en el mismo proceso de empezar a tocar juntos y sentirnos siempre en un mismo proyecto, en una misma sintonía y que eso desenlace en el trabajo de un disco, en plasmar posteriormente ese trabajo que se viene haciendo. Yo veo los discos como una culminación de un trabajo, una etapa, un proceso. Pero no como un final cerrado. El disco después abre a nuevas cosas. Al salir a tocar el disco se empiezan a presentar nuevas cosas, la música por sí misma empieza a generar otras cosas, y eso empieza a generar un nuevo proceso que posteriormente puede plasmarse en otro disco.

Además, remata Villamil, proyectando ansioso y generando iniciativas sin pausa: «Por último, pensando en  este nuevo cuarteto, lo que más me interesa es poder viajar y tocar, sacar la música a dar vuelta, como lo pude hacer con el cuarteto rosarino. Me gustaría poder hacerlo el próximo año con Agus, Lucas y Juli«.

 

La presentación de Uno será en L’ecole Bon Appetit, en Ayacucho 333 en la Ciudad de Córdoba el próximo sábado 28 de octubre desde las 22, y estará a cargo del cuarteto que reúne a Ignacio Villamil en voz, con Agustín Waldheim en piano, Lucas Sánchez en contrabajo y Julián Zanetti en batería.

Una hermosa fecha en un hermoso lugar, con grandes músicos y encima con un disco de por medio. ¿Hace falta algo más?

 

 

AQUÍ ENTREVISTA SOBRE EL FESTIVAL DE JAZZ DE LA CUMBRE 2017 EN LA NOTA AZUL

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